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¿Por qué los coches eléctricos no hacen ruido?

Uno de los apartados más llamativos de los coches eléctricos es la falta de ruido al funcionar, acostumbrados al sonido del motor de combustión, ver un vehículo moverse sin ruido es curioso y llama la atención de todos los viandantes, y aunque tiene sus ventajas también cuenta con inconvenientes. 

 

Los motores de combustión interna hacen ruido por su diseño y configuración. Se trata de una máquina que funciona mediante la combustión (que no explosión, es una diferencia importante) de hidrocarburos, de donde se obtiene la energía para mover el coche y además, otra serie de periféricos. 

 

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Para mover esos periféricos se quiere de elementos de unión y coordinación, como engranajes, correas, cadenas, empujadores y una serie de elementos que, debido al golpeteo y roce entre sí, provoca un ruido que suma a la de las combustiones que sale por el escape. 

 

Sin embargo, el motor eléctrico no cuenta con elementos que rocen entre sí, y su funcionamiento es mediante electroimanes que no tienen ningún tipo de fricción. Es cierto que hay algunos elementos como la transmisión formada por piñones (que forman un engranaje), que emite algo de ruido, pero es mínimo y apenas es perceptible. Es por ello que los coches eléctricos no suenan al moverse, porque tienen menos componentes en contacto unos con otros y no funciona mediante la combustión de un hidrocarburo. 

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La ausencia de ruido es una ventaja porque reduce la contaminación acústica de las grandes ciudades, culpable de algunos trastornos como insomnio, hipertensión, aumento de la agresividad y por supuesto, pérdida de audición. No obstante, esa característica de no sonar es también un problema en las grandes ciudades, pues las personas con problemas de audición o invidentes, se verían expuestos a un peligro potencial al no poder escuchar como se acerca un vehículo. 

 

Ese inconveniente ha provocado que en Europa se escriba una ley, que obliga a los coches eléctricos a hacer ruido hasta los 20 o 30 km/h. Lo más llamativo de esto, es que ha dado lugar a un fenómeno curioso, donde el ruido del automóvil será personalizable y cada marca tendrá el suyo propio. De hecho, incluso los propietarios podrían diseñar el ruido de su propio vehículo.