¿Mi coche tiene un precio mínimo?

Cuando nos planteamos vender un coche de segunda mano, la pregunta más frecuente suele estar relacionada con el precio al que podemos vender. Pero siempre refiriéndonos al mayor valor posible de venta, para no perder dinero o al menos, para perder la menor cantidad posible.

 

Aunque normalmente, solemos darle más valor a nuestras pertenencias que las del resto y siempre queremos sacar el máximo posible, sin bajar ni un céntimo, hay un tema que nadie tiene en cuenta y es uno especialmente importante. Todos los vehículos tienen un valor mínimo y no lo establece el mercado, sino Hacienda.

 

vender mi coche en yamovil

Cuando vendemos un coche hay que pagar un impuesto, el de Transmisiones Patrimoniales (ITP), rellenado el llamado ‘modelo 620’. Dicho impuesto depende del valor del coche y de un porcentaje que, como ocurre con muchas otras cosas, depende de la Comunidad Autónoma ya que cada una puede variar a su antojo. En general, suele rondar el 4%, aunque puede llegar hasta el 8% del valor de venta.

 

Para asegurarse de que el impuesto a pagar es el correcto, Hacienda emite unas tablas con la valoración mínima de cada modelo. El valor que figura en dichas tablas, es el valor mínimo al que deberíamos vender el coche. Si, por ejemplo, en la tabla de Hacienda figura un coche en concreto por 1.000 euros, no podemos venderlo por menos de ese valor a no ser que podamos justificarlo de alguna manera, como un mal estado del mismo o que se encuentra averiado (imprescindible informe de taller e ITV). Si lo vendemos por menos de esa cantidad, Hacienda puede reclamarnos el impuesto íntegro del valor que figura en la tabla y no el correspondiente al precio convenido con el comprador.

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Resumiendo un poco, teniendo en cuenta el valor antes mencionado, el impuesto a pagar son 40 euros. Si lo vendemos por 700 euros (debe figurar en el contrato), el impuesto sería de 28 euros. Si desde Hacienda no están conformes, puede requerir el pago de la cuantía restante hasta esos 40 euros (12 euros). Puede que con estas cifras te parezca una tontería y te dé igual pagar esa cantidad o no, pero si hablamos, por ejemplo, de 10.000 euros, la cosa cambia pues hablamos de 400 euros y de 280 euros. Una diferencia de 120 euros. Las cosas cambian y las cifras ya no son tan ‘fáciles’ de pagar.

 

Por tanto, todo vehículo que se vende en España tiene un precio mínimo y está establecido por Hacienda en unas tablas que se publican anualmente. Antes de vender tu coche, no está de más revisar y comprobar los precios que establecen desde Hacienda.